El 25 de Abril salí de Odisea a toda prisa. Ana Bella López Biedma cantaba en un pub de mi barrio, “La flauta mágica”. Hacía tiempo que tenía ganas de verla fuera del ámbito poético donde suele deleitarnos con ese punto dulce que da otro toque a los recitales. Y lo que me temía, Ana Bella se transformó en la auténtica estrella de la noche. Se atrevía con todo, hasta con una copla. En el lugar no cabía un alfiler y los aplausos se prolongaban acompañados de esas expresiones que se dicen cuando algo te gusta mucho. A mí se me escapa siempre el “bravo”. Bravo Ana Bella. Solo tiene una puerta el pub, pero ese día esta cantautora salió por “la grande” como si hubiera sido el concierto en la cercana plaza de toros.

Ahora sí que se puede decir que le da a todo y brilla en todo lo que canta.
Ana Galán
Brillar ha brillado siempre. Y seguirá haciéndolo, seguro, cada vez con más fuerza. Su estrella sólo ha empezado a brillar.
ResponderEliminarGracias, Ana Galán, por esta hermosa crónica, por la luz, por la sonrisa.